Obtén un buen soporte con muletas
¿Te molesta una lesión en el pie o la cadera y te duele moverte? ¿O tu pierna necesita descansar después de una operación? Entonces, es una buena idea conseguir unas muletas. Con ellas, transfieres el peso de tu cuerpo al brazo, evitando así apoyar en el pie o la cadera lesionados.
Tenemos bastones para muletas o lo que se conoce como bastones de codo, que puedes plegar fácilmente y ajustar en altura. Además, contamos con muletas ajustadas tanto para personas altas como bajas. Si prefieres un toque de color en tu bastón o simplemente un clásico negro o gris, tienes muchas opciones para elegir un modelo que refleje tu estilo. De esta manera, siempre puedes encontrar un bastón que se adapte a ti, a tu cuerpo y a tus necesidades.
- ¡RECUERDA! Tu muleta debe usarse en el lado opuesto de la pierna lesionada. Es decir, si te has lesionado la pierna izquierda, debes llevar tu bastón en el lado derecho.
Compra una muleta plegable para un transporte fácil
Si necesitas llevar tu muleta de viaje o transportarla con frecuencia, conviene adquirir una muleta plegable. Así, puedes llevarla contigo fácilmente sin que ocupe mucho espacio.
Todas nuestras muletas plegables o bastones de codo son fáciles de plegar y desplegar. También se pueden ajustar en altura, para que puedas configurarlas correctamente a tu medida.
También tenemos muletas con mangos anatómicos
Encontrarás especialmente muletas con mango anatómico que aseguran un agarre correcto y muy cómodo. Los mangos anatómicos están moldeados según la forma de la mano. Este tipo de mangos ofrece una gran ventaja cuando necesitas soportar gran parte de tu peso corporal.
- ¡RECUERDA! Si eliges una muleta anatómica, es importante seleccionar el lado correcto, ya que el mango está diseñado para ajustarse a la mano derecha o izquierda.
Elegir una muleta con mango anatómico, suave o rígido es más una cuestión de preferencia y también depende de cuánto tiempo necesitarás usarla.
También puedes optar por muletas con mangos suaves, que pueden ser ventajosos si las vas a utilizar por un período prolongado, ya que son cómodas para tus manos.
Para hacer tu muleta aún más cómoda de sostener, puedes adquirir acolchado suave para adherir al mango y al soporte del brazo.
Cómo ajustar la altura de tu muleta
Es importante ajustar las muletas a la altura correcta. Si las configuras demasiado bajas, puede causar dolor en la espalda. Por otro lado, si están demasiado altas, pueden causar molestias en los hombros. Ajustando la altura cuidadosamente, aseguras la mejor comodidad posible al usar muletas.
Para encontrar la altura correcta de tus muletas, mantente erguido con la espalda recta y coloca los brazos a los costados. Luego, mide la distancia desde el centro de la muñeca hasta el suelo. Esta distancia debe coincidir con la distancia desde la parte superior del mango de la muleta hasta el suelo.
Cómo usar las muletas
Si no estás acostumbrado a usar muletas, la técnica puede ser un poco difícil de dominar, especialmente si necesitas subir escaleras. Una vez que hayas ajustado la altura, estás listo para usarlas. Hazlo así:
- Levanta primero la pierna lesionada ligeramente y dóblala un poco hacia atrás.
- Avanza ambos bastones y úsalos como soporte mientras llevas tu pierna sana hacia adelante.
- Luego, simplemente repite los dos primeros pasos.
Es buena idea practicar en un entorno seguro en casa para comenzar de manera gradual y segura.
Supera escaleras con muletas
Cuando se trata de subir o bajar escaleras con muletas, requiere un poco de táctica diferente. Lo mejor es reemplazar una muleta, si normalmente usas dos, con la barandilla de la escalera. Coloca una mano en la barandilla, en el mismo lado que tu pierna sana. Con la mano opuesta, usa la muleta como soporte adicional. Usa la barandilla para levantar tu peso. Con tu pierna sana, da un pequeño brinco al siguiente escalón.
Si en cambio vas a bajar las escaleras, debes cambiar de lado con respecto a la barandilla, de forma que ahora sea tu pierna lesionada la más cercana. Asimismo, debes mantener tu pierna lesionada hacia adelante en lugar de doblada hacia atrás, para no golpear el escalón. Con una mano en la barandilla y la otra en la muleta, primero mueve tu muleta un escalón hacia abajo, y luego, con la ayuda de la barandilla, da un pequeño brinco. Tómate siempre el tiempo necesario para subir o bajar las escaleras de manera segura y tranquila.