Por la enfermera Anette Kjær Seidler, Seidlerprivatecare.dk
En Dinamarca, uno de cada cinco adultos vive con dolor que ha perdurado más de seis meses. La causa más común de dolores crónicos son las enfermedades en las articulaciones, la espalda y los músculos.
El dolor crónico es una experiencia subjetiva y más compleja que el dolor agudo. Por ello, no existe un tratamiento único que funcione para todos. Esto se debe a que cada uno de nosotros ve, siente y percibe de manera diferente, incluso cuando vivimos las mismas experiencias.
El dolor, al igual que todo lo que experimentamos, es producido y procesado por el cerebro. Si te has caído y golpeado, el dolor es consecuencia de una lesión. Sin embargo, si el dolor persiste seis meses después, no se debe a un daño en los tejidos. Esto no significa que no sientas dolor, sino que hay una causa distinta para el dolor que experimentas. Diversos factores como tu biología, psicología y entorno social contribuyen a tus experiencias personales de dolor.
El dolor es una experiencia consciente y desagradable, producida por el cerebro o la persona, cuando la suma de toda la información disponible indica que se necesita protección.
– Profesor Lorimer Moseley
Con esta comprensión se abren posibilidades de tratamiento eficaces para el dolor, que van más allá del simple uso de medicamentos o cirugía.
5 consejos útiles para quienes padecen dolor crónico:
- Procura tener un buen descanso nocturno. El dolor y el cansancio se retroalimentan creando un círculo vicioso. Cuando estás cansado, percibes el dolor con mayor intensidad.
- Siempre que sea posible, mantente físicamente activo. El ejercicio ayuda a aliviar el dolor, ya que tu cerebro libera hormonas que actúan como analgésicos.
- Evita en lo posible la medicación adictiva. Esto puede dificultar tu actividad física y social, ya que, por ejemplo, la capacidad de conducir no es compatible con el uso de medicamentos adictivos.
- Es muy beneficioso combinar el ejercicio físico con ejercicios de respiración. Aunque respirar es algo fundamental para todos, no siempre lo hacemos correctamente. Los ejercicios de respiración pueden ayudar a lograr una calma interior y reducir el dolor.
- Encuentra las herramientas que alivien tus dolores o lesiones. Existen muchos productos que pueden ayudar a mitigar el dolor, desde almohadas, soportes para artritis y vendajes de soporte, los cuales puedes adquirir en tiendas especializadas.
Ejemplo de la vida real:
Mi paciente Ida (nombre ficticio) tiene dolores crónicos en la espalda. Por esta razón, su doctor le recetó Tramadol, un opiáceo/pastilla adictiva. Ida tiene dificultades para caminar correctamente y durante mucho tiempo ha necesitado apoyarse en objetos para moverse de un lugar a otro. También ha tenido muchos incidentes de caídas en casa, y es en parte por esta razón que me involucré en su vida como su enfermera privada.
A pesar de tomar medicación adictiva, Ida seguía sufriendo de mucho dolor, así que decidimos, bajo la estrecha vigilancia del médico y la mía, retirarle gradualmente este medicamento, pues parecía que no era efectivo. Al mismo tiempo, comenzamos un entrenamiento de rehabilitación enfocado en mejorar su postura y la seguridad al caminar. Alfombrillas aseguradas al suelo, un andador para mantenerla erguida, y el calzado adecuado hicieron posible que Ida volviera a aprender a caminar correctamente.
Hoy en día, Ida no utiliza medicación adictiva, camina erguida con su andador y ya no se queja de sus dolores crónicos. Aunque el dolor sigue presente, ya no es incapacitante. Aprender a vivir bien con el dolor crónico puede ser un viaje largo, pero con la ayuda adecuada y las herramientas correctas, ¡es posible para muchos!
*Ida ha dado su consentimiento para compartir su historia positiva.
