La soledad: un riesgo invisible para la salud

 

Por el especialista en geriatría, Mikkel Ibsen, Ældrelægen.dk

La soledad es algo que muchos mayores experimentan, pero pocos hablan abiertamente de ello. Para algunos llega poco a poco, mientras que para otros surge de repente, por ejemplo, tras la pérdida de un cónyuge.

Como médico de personas mayores, veo a diario el gran impacto que la soledad tiene en la salud de mis pacientes. No solo a nivel mental, sino también físico.

Con la edad, muchos ven cómo cambia su día a día. La vida laboral termina y las relaciones diarias desaparecen. A medida que envejecemos, los amigos y conocidos son cada vez menos. Para algunos, la familia vive lejos o los hijos y nietos están ocupados con sus propias vidas. Los días pueden volverse largos y silenciosos.

La soledad no necesariamente significa estar solo. Uno puede estar rodeado de personas y aún así sentirse solo. Es la falta de cercanía, comunidad y contacto significativo lo que importa.

Pero la soledad no es solo un sentimiento, también es un riesgo para la salud.

La investigación muestra que la soledad prolongada afecta al cuerpo y aumenta el riesgo de enfermedad. De hecho, hoy en día la soledad se considera un factor de riesgo comparable al tabaquismo y la falta de actividad física. La soledad aumenta el riesgo de depresión, ansiedad y pérdida de memoria, y está relacionada con un mayor riesgo de desarrollar demencia.

Además, observamos que las personas solitarias a menudo pierden el apetito, se mueven menos y tienen dificultades para cuidar de su propia salud. Así, la soledad puede desencadenar un ciclo negativo donde tanto la salud física como mental se deterioran gradualmente.

Especialmente después de grandes cambios de vida, como la pérdida de una pareja, el riesgo de soledad es alto. Aquí no solo se pierde a una persona, sino también una parte importante de la vida diaria y la identidad.

Por eso, es crucial tomar la soledad en serio y considerarla como parte de la salud integral.

Aquí tienes algunas formas concretas de romper con la soledad:

 

  • Habla sobre ello
    El primer paso es poner en palabras el sentimiento, ya sea con la familia, amigos o tu médico. La soledad es común y no es algo de lo que debas avergonzarte.
  • Mantén una estructura diaria
    Rutinas fijas y pequeñas actividades diarias pueden dar sentido y dirección a tu día.
  • Busca comunidades
    Pueden ser asociaciones, clubes de mayores, grupos de ejercicio o comidas compartidas. Incluso pequeños contactos regulares marcan la diferencia.
  • Mantén el contacto
    Llama a familiares o amigos, aunque sea para una breve conversación.
  • Combina actividad y convivencia
    Paseos, ejercicios u otras actividades con otros ofrecen beneficios tanto físicos como sociales.
  • Usa las herramientas digitales
    Las videollamadas y las redes sociales pueden ser un complemento, especialmente si tienes dificultades para salir.
  • Habla con tu médico si te sientes deprimido
    La soledad puede convertirse en depresión, la cual debe y puede ser tratada.

Lo más importante es ser consciente de cómo te sientes y reaccionar a tiempo. La soledad rara vez se resuelve sola, pero incluso pequeños pasos pueden hacer una gran diferencia.

A menudo hablamos de dieta, ejercicio y medicación como el camino hacia una buena salud. Pero las relaciones sociales son igual de importantes.

Así como reaccionamos al dolor o la enfermedad, debemos reaccionar a la soledad. Porque es una señal de que falta algo importante y merece atención.

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Acerca del Geriatra

Ældrelægen es una clínica privada especializada en enfermedades de la tercera edad, es decir, en los problemas de salud y enfermedades que afectan a las personas mayores.

La clínica está dirigida por Mikkel W. Ibsen, un médico especialista que ha asistido a más de 500 pacientes en Ældrelægen.