Por la enfermera Anette Kjær Seidler
«Siento las piernas como de plomo ...»
Como enfermera privada, es una frase que he oído muchísimas veces.
¿Te ha pasado que a lo largo del día notas las piernas, los tobillos o los pies pesados, tirantes o hinchados? Muchas personas mayores lo experimentan. En enfermería lo llamamos edema declive: un término técnico para la acumulación de líquido en las partes más bajas del cuerpo (normalmente, las piernas).
Las piernas pesadas no son solo cosa de la edad: a menudo indican que la circulación necesita un poco de ayuda para contrarrestar la gravedad, tengas la edad que tengas.
¿Por qué se acumula líquido en las piernas?
Probablemente a todos nos ha pasado tener líquido en las piernas, ya sea durante el embarazo, después de trabajar muchas horas sentado o de pie, en viajes largos o en cálidos días de verano. Pero con la edad, el cuerpo cambia y la circulación puede tener algo más de dificultad para funcionar de forma óptima. Las tres causas más frecuentes de la acumulación de líquido en las piernas son:
- La gravedad: La sangre tiene que subir desde los pies hasta el corazón. Si la circulación va algo lenta, el líquido «baja» y se acumula en las piernas.
- Válvulas venosas más débiles: Las venas tienen pequeñas «válvulas» que impiden que la sangre retroceda. Si se debilitan con el tiempo, el líquido se acumula en las piernas.
- Falta de actividad: Cuando pasamos mucho tiempo sentados o de pie sin movernos, los músculos de las pantorrillas no pueden hacer de «bomba» para impulsar la sangre hacia arriba.
¿Qué puedes hacer para aliviar las piernas pesadas e hinchadas?
Estas son algunas medidas sencillas que puedes incorporar a tu día a día para aliviar la acumulación de líquido en las piernas:
- Eleva las piernas: Apoya las piernas en un taburete o un cojín cuando estés sentado en el sofá o en tu sillón. Procura que los pies queden un poco por encima del nivel del corazón, para que la gravedad ayude a drenar el líquido.
- Mantente en movimiento: Da paseos cortos o haz ejercicios sencillos sentado: mueve los pies hacia arriba y hacia abajo y gira los tobillos. Así activarás la bomba muscular de las pantorrillas.
- Usa medias de compresión: Las medias de compresión ejercen una presión firme y uniforme en el tobillo, y ayudan a la circulación a devolver el líquido.
- Evita la ropa ajustada: Procura que los calcetines y los pantalones no aprieten alrededor de los tobillos o las pantorrillas, ya que podrían dificultar la circulación.
Aunque el edema declive suele ser inofensivo y a menudo se debe al cansancio habitual de la circulación, siempre recomiendo que consultes con tu médico si:
- La hinchazón aparece solo en una pierna (sobre todo si duele o está roja y caliente).
- De repente notas que te cuesta respirar o te sientes inusualmente cansado.
- La piel de la pierna está tan tensa que parece brillante o supura.
Cómo ayudar a la circulación de las piernas
Si tienes edema declive, las medias de compresión son uno de los recursos más eficaces. Dicho esto, es muy importante elegir el tipo adecuado: si la presión es insuficiente, no servirá de ayuda; si es excesiva, puede resultar incómoda o incluso ser contraproducente para la circulación. Por eso, consulta siempre con un profesional antes de elegir y empezar a usar medias de compresión.
Así que la próxima vez que levantes las piernas en el sofá mientras ves la tele, puedes decirte con toda tranquilidad (y contárselo a quien tengas cerca) que no solo estás descansando: también estás haciendo prevención médica de primera.
