Cuidar de un ser querido mayor con problemas de salud o demencia es una tarea grande y, a menudo, exigente. Muchos sienten que sus propias necesidades se pierden en el cuidado del enfermo. Aquí te damos consejos para adultos, sean hijos o cónyuges, sobre cómo ayudar mejor, cuándo buscar ayuda profesional y la importancia de cuidarte a ti mismo en el proceso.
El cuidado de alguien cercano debilitado es una de las cosas más significativas que puedes hacer, pero también una de las más desafiantes. Es crucial tomar en serio tu propia situación y buscar ayuda a tiempo.
Conoce los signos de agotamiento del cuidador
Proporcionar atención a un ser querido durante mucho tiempo puede llevar a lo que se llama agotamiento del cuidador: una condición de agotamiento físico, emocional y mental que puede aparecer sin que te des cuenta.
Los signos de estar sobrecargado pueden incluir cansancio constante, falta de energía, problemas para dormir, sensibilidad emocional o irritación, falta de interés en tus pasatiempos y amigos, o una persistente sensación de insuficiencia y culpa. Si tomas en serio estos signos y actúas en consecuencia, serás más capaz de ser el apoyo que deseas ser.
No puedes cuidar con el tanque vacío. Cuidarte no es egoísta; es una condición necesaria para cuidar a otros.
5 consejos útiles para cuidadores
- Recuerda tu propia vida: Haz espacio para desconectarte y recargar. Tus propias necesidades no son menos importantes que las de la persona mayor.
- Divide las tareas: No necesitas hacerlo todo tú. Involucra a otros miembros de la familia o amigos y distribuyan las tareas.
- Busca información: Cuanto más sepas sobre la enfermedad y sus desafíos, mejor comprenderás la situación y podrás ayudar.
- Evita corregir: Las correcciones a menudo generan conflictos, especialmente con la demencia. En cambio, resalta lo que aún se logra.
- Vive el momento: Enfócate en los buenos momentos del presente en lugar de preocuparte por el futuro.
Ayudas que fomentan la autosuficiencia y alivio
Una de las maneras más efectivas de aliviar tu carga como cuidador es hacer que la persona mayor sea lo más autosuficiente posible en su día a día. Cuantas más tareas pueda realizar por sí misma, más liberación de tiempo y energía para ti, y reforzará la dignidad y autonomía de la persona mayor.
Pinzadores: Alcanzar objetos sin ayuda
Un pinzador es una herramienta simple pero increíblemente útil. Permite recoger cosas del suelo o alcanzar objetos en estantes altos sin necesidad de agacharse o estirarse. Es especialmente ventajoso para quienes tienen movilidad reducida o problemas de equilibrio, y significa que no necesitas intervenir cada vez que algo se cae.
Consulta nuestra selección de pinzadores →
Ayudas para vestirse: Vestirse por cuenta propia
Vestirse puede ser una de las tareas más largas y físicamente demandantes del día. Con una barra de vestir o un calzador, la persona mayor puede a menudo ponerse ropa y calcetines por sí misma, incluso con alcance limitado. Esto proporciona una gran sensación de independencia y te ahorra una tarea diaria.
Explora nuestras ayudas para vestirse →
Elevadores de inodoro: Seguro e independiente en el baño
Muchos inodoros son muy bajos, lo que puede hacer que levantarse sea difícil e inseguro. Un elevador de inodoro facilita mucho más el uso del baño por cuenta propia y reduce la necesidad de ayuda física, un gran alivio para ambas partes.